fbpx
¡Sí! Ha llegado el frío y… ¿tu calefacción no funciona bien? Desde Klimia entendemos que un buen mantenimiento no solo de la caldera, sino del resto del sistema, es fundamental para: mejorar el rendimiento de la caldera, reducir el consumo de energía y, también, tu factura mes a mes.

En este punto te preguntarás, ¿cómo puedo hacerlo? En ocasiones es posible que notes que tus radiadores no calienten lo suficiente y ocurre porque dentro del sistema de calefacción con radiadores se ha acumulado el aire, entorpeciendo la circulación del agua que calienta los radiadores, consecuencia que no emitan calor de forma homogénea.

Purgar un radiador consiste en eliminar el aire sobrante del circuito de radiadores, mejorando así el rendimiento energético de la instalacción. A veces, suelen oírse ruidos extraños al encender la calefacción, como gorgoteos, provocado por las burbujas de aire acumuladas en el sistema.

 

¿Por qué es importante purgar los radiadores?

En Klimia te explicamos el por qué. Cuando no calienta bien un radiador, el termostato no salta pero la caldera sigue funcionando porque no consigue llegar a la temperatura programada.

Esto hace que la caldera trabaje el doble gastando más energía puesto que el sistema de calefacción no funciona de forma eficiente. De este modo, es importante asegurarnos de que nuestra instalación de calefacción funciona correctamente.

 

¿Cuándo debemos purgarlos?

Desde Klimia os aconsejamos que los meses óptimos: septiembre y octubre, justo antes de que comience la temporada fuerte de calefacción. Conviene no esperar a que bajen las temperaturas, ya que si no la hemos purgado antes, funcionará a medio gas, con el consecuente derroche de energía y dinero.

 

Klimia te indica paso a paso cómo purgar los radiadores

Existen dos tipos de purgadores; por un lado, los automáticos y; por otro lado, los manuales. En los automáticos no debemos hacer nada, el aire se expulsa por sí mismo. Pero, en los purgadores manuales debemos ser nosotros mismos los que realicemos el proceso.

  1. Comprueba si necesitas purgar tus radiadores. Enciende la calefacción y pasa la mano por la parte superior del radiador: si esta parte superior del radiador está más fría que la parte inferior, esto significa que tiene aire.
  2. Dirígete al radiador más cercano a la caldera. Habrá que seguir los siguientes pasos empezando desde el radiador que esté más cercano a la caldera, siguiendo el flujo natural del agua.
  3. Coloca un recipiente bajo la llave. Sujeta un cazo o un vaso y colócalo debajo de la llave. Así, evitarás que se moje el suelo cuando empiece a salir el agua del purgado.
  4. Gira la llave con un destornillador. También puedes emplear una moneda para abrir la llave de la válvula. La llave se abre y comienza a salir aire junto con algo de agua, pero el chorro no será uniforme.
  5. Cierra la llave cuando el chorro sea fluido. Cuando el chorro de agua que sale sea fluido querrá decir que ya ha salido el aire, así que puede cerrarse la llave girando en sentido inverso.
  6. Repite la operación en todos los radiadores. Recuerda seguir, radiador a radiador, el flujo del agua. En el caso que algún radiador del circuito esté anulado, no es necesario realizar esta operación.
  7. Revisar la presión de la caldera (1 – 1,5 bares). Siempre tras terminar cada purgado debemos revisar que la presión de la caldera está entre 1 y 1,5 bares, ya que tras el purgado suele bajar el nivel de presión. Debemos de asegurarnos de que la presión esté entre estos niveles.

¿Has tomado nota de estos consejos? Recuerda que en Klimia estaremos encantados de atenderte los 365 días al año, las 24 horas del día. Encuéntranos en la calle Colón, número 20, de Gandia o en el teléfono 960 88 58 29 / 671 416 139. Y no dudes en llamarnos ante cualquier duda o consulta.